Cómo nació «Quedadas y Rutas Badajoz»
La historia comienza con un chaval que se quería comprar una moto, estaba entre jubilar su coche o comprar uno de sus mayores sueños desde niño, una moto, ganó la opción de las dos ruedas. Fue bastantes veces a verla, no se terminaba de decidir, pensaba que lo mismo era una locura, un capricho, la crisis de los 30 o a saber, y sin pensárselo, se levantó un sábado, fue a ojearla un poco más y acabó comprándola, ya está, no había vuelta atrás.
La primera tarea estaba hecha, moto comprada, se llevaba la moto a trabajar, de rutas cuando podía y cuando no podía porque llovía o hacía mal tiempo (con la experiencia que tenía, la cual era nula, si caían cuatro gotas no se movía la moto) se iba a su plaza de garaje a limpiarla, mirarla, engrasarla, sacarle fotos, lo que surgiera esa tarde, le encantaba su nuevo juguete de niño mayor, cualquier excusa era buena para ir a verla.
Según sumaba kilómetros, más cómodo se sentía en su moto y mejor se lo pasaba, pero sabía que algo le faltaba, en esa relación máquina-humano faltaba una variable, no tardó tiempo en descubrir qué era: AMIG@S MOTER@S. El mundo de la moto es apasionante, pero si se disfruta con gente que comparta tu misma afición es mucho más entretenido, ¿no?
Un día comenzó a buscar por internet, foros, Facebook, Instagram y diferentes redes sociales y se dio cuenta de lo que se estaba perdiendo: él ni sabía que la gente se concentraba en pueblos, en ciudades, en barrios, en bares, clubes moteros a contarse batallitas de quedadas y rutas y a hacer kilómetros en grupo. Sabía que existían grandes concentraciones, pero no sabía ni con quién hablar para no ir solo. Siempre había tenido algún amigo con moto, pero en esta época daba la casualidad de que todos la habían vendido o se habían mudado a otras ciudades, así que tocaba ingeniárselas un poco para resolver esa situación; incluso incitó a alguno de sus amigos a comprarse una moto, pero no coló.
Un día, viendo que se creaban grupos de todo tipo en WhatsApp y Telegram, se decidió a crear un grupo sin ninguna esperanza de que funcionase, ¿quién se iba a meter ahí del mundillo? ¡¡Sí, tenía un grupo para él solo, qué ilusión!! Se le encendió la bombilla días más tarde y empezó a ponerse pesado (como en los sorteos, carteles de rutas, etc., no sé si os suena de algo 🙂) y se dedicó a publicar el grupo de WhatsApp por internet con la esperanza de que aquello cogiera algo de vida. La gente entraba, veía el panorama y se salía, perfectamente comprensible: él también lo hubiera hecho en un grupo que se llamaba Quedadas y Rutas Badajoz y no había ni Perry.
Tuvo buenas y malas experiencias con gente del mundillo, más buenas que malas, todo sea dicho, y empezó a conocer gente que realmente merecía la pena, de todas las edades y estilos de motos, le daba igual, solo quería ampliar su abanico de gente motera y seguir haciendo kilómetros, pero ya por fin acompañado.
Continuará…
Primera parte de nuestra historia, publicada en nuestra web en marzo de 2021 (copia en archive.org). La segunda y la tercera parte no se conservan.
